La versión mínima viable o versión 0 de tu curso te permitirá testarlo y validarlo con alumnos de carne y hueso. Si apuestas por este tipo de validación, tendrás información de primera mano y dejarás atrás las suposiciones, que además de ser eso, suposiciones tuyas, pueden estar bastante alejadas de la realidad.

Si quieres saber más sobre la versión mínima viable, échale un vistazo a este artículo.

En mi caso, y debido a mi condición de emprendedora novata (octubre de 2017) y a una falta total de confianza en mí misma (vamos a llamar a las cosas por su nombre), quise hacerlo gratis. En aquél momento era lo que me pedía el cuerpo. Hacerlo así me quitó mucha presión y pude trabajar tranquila.

Monté un grupito chulo de 6 emprendedoras (cuando llevaba más o menos 1 mes, se incorporó la séptima), me lié la manta a la cabeza y me puse a hacer presentaciones y vídeos como una loca. Así estaba:

Subida en una montaña rusa. Por una parte estaba (y estoy) superilusionada y con muchas ganas de empezar y, por la otra, tenía una sensación rara, desagradable, como de entrar en la dimensión desconocida. ¡Qué mala es la incertidumbre!

Recuerdo el día que grabé el primer vídeo. Estaba hecha un flan. Me costó horrores empezar y cuando lo hice, el resultado fue ejem, ejem y, para colmo, tardé bastante más de lo previsto. Pero era de esperar, ¿no? Una no se pone con algo nuevo y le sale nivel pro la primera vez. Práctica = mejora. Sin lo primero es imposible llegar a lo segundo.

Lo compartí en el grupo del curso y esto es lo que pasó:

El feedback sobre el contenido fue bueno: era claro, directo, sencillo y al grano, justo lo que yo pretendía. ¡Estaba encantada! ¡No me lo podía creer! La impostora se hizo pequeña (solo un rato, pero saboreé mi triunfo) . ¡Menudo gancho le metí aquel día! ¡Toma ya!

Aquí tienes un par de comentarios:

 

En cuanto a mi puesta en escena, el feedback no fue para tirar cohetes.  Recuerdo el audio de mi hada madrina «niña, relájate que estamos en confianza». Otra de las chicas me propuso que entrenara la locución para que no fuese tan monocorde y lineal.

¿Solo algo monótono? ¡Si era para ponerse a roncar! Plano a más no poder… Supongo que las demás chicas también lo pensaron, pero les dio apuro decírmelo.

¿Qué crees que pasó?

Pues pasó que a medida que iba avanzando el curso, cada vez estaba más tranquila y me costaba menos. El tono mejoró bastante. Es lo que te decía antes: práctica = mejora.

¿Has visto los primeros vídeos de Laura Ribas? Mira cómo empezó y dónde está ahora. Esto se consigue con tiempo y rodaje.

Si ahora mismo no te atreves a mostrarte en los vídeos, no lo hagas. Graba la pantalla, chimpún y listo. Lo importante es empezar, poner el mecanismo en marcha. Todo lo demás llegará con el tiempo.

Se trata de ir creciendo y asimilando avances. Y sobre todo, respetar ritmos. ¡Bastante agobiadas vamos como para tener que estar sufriendo por tener que salir en un vídeo!

Cada nuevo avance consolidado, te dará fuerzas y ánimo para atreverte a dar el siguiente paso, sea del tamaño que sea.

Qué me ha aportado el test team y por qué volvería a hacerlo

A nivel profesional me ha aportado feedback sobre mi curso y me ha ayudado a mejorarlo. La 1ª edición del curso (abril de 2018) es más completa que la versión 0.

A nivel personal me ha aportado seguridad y confianza en mí misma. Como suelo decir, y no me cansaré de repetirlo, el test team me ha dado alas, que era justo lo que necesitaba en ese momento.

Así que sí, si pudiera hacer marcha atrás no cambiaría nada de nada. Volvería a empezar con el test team y la versión 0 de mi curso. Los comentarios que me han dejado valen su peso en oro. Todos y cada uno de ellos, los buenos y los regulares.

La primera fase de un curso es para validarlo. Recuerda que un curso online tiene que cumplir con su función (=conseguir resultados), no tiene que ser perfecto.

La primera versión de un curso online siempre será mejorable. Mientras no tengas nada, no podrás mejorar nada.

Métricas

Un poco de análisis al año no hace daño. Vamos a ello:

→ Tenía 6 candidatas para el test team y 5 me dijeron que sí. Las dos que faltan salieron de mi lista. Haciendo números redondos:

Porcentaje de éxito = 83 %

→ De las 7 personas que formaron parte del test team, 3 me dieron feedback completo (módulo a módulo y en tiempo real), 1 me dio buen feedback pero tarde, otra feedback genérico porque no llegó a verlo todo y 2 no se pronunciaron (una pena porque hubo gente que se quedó fuera).

Big feedback = 43 %
Late feedback = 14 %
Mini feedback = 14 %
No sabe, no contesta = 29 %

¡Gracias chicas del test team! 😘

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¿Quién soy?

Soy Sònia Molinas y en mi blog comparto información sobre lanzamientos, cursos online y mentalidad.

Recuerda que hemos venido al mundo con una serie de dones y talentos que pueden hacer mucho bien a quién los necesite.