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En el post anterior te hablé de los 4 pasos que debes seguir para definir a tu cliente ideal.

Ahora que ya lo tienes definido, seguro que te estarás preguntando, ¿dónde está? ¿cómo puedo encontrarlo? ¿por dónde se mueve? ¿qué hago para que se fije en mí?.

Sal a buscarlo, no te quedes parada esperando a que te encuentre. Tu objetivo es llegar a él, que te vea y no pueda ignorarte.

Para mí, el mejor lugar son los grupos de Facebook.

Busca grupos de trabajo relacionados con tu cliente ideal. No es imprescindible que hagan lo mismo que tú haces, pero sí deben tener tu misma audiencia.

Me explico:

Si lo tuyo es el coaching para mujeres embarazadas, busca otros negocios que también se dirijan a mujeres embarazadas. Por ejemplo: yoga, pilates, alimentación saludable, ropa… pero solo para mujeres embarazadas…

Además, si están en sintonía con los valores de tu negocio, es posible que en un futuro puedan surgir colaboraciones y sinergias. Y eso es muy, pero que muy interesante porque es una forma de aumentar tu visibilidad y llegar a más gente.

Eso sí, intenta no darte de alta en 25 grupos porque no te dará la vida para seguirlos a todos. Mira que yo lo intento, ¡pero no hay manera!  Siempre encuentro grupos que me parecen interesantes. Es verdad que al final acabo participando solo en unos pocos.

Prometo hacer limpieza. De hecho, ya estoy en ello.

Una vez que estés dentro del grupo, rastrea y participa.

Ponte en modo rastreator y detecta sobre qué temas hablan.

Con esta información podrás hacerte una idea de lo que tu cliente busca, lo que necesita, lo que busca y no encuentra, qué dudas son las más recurrentes…

Anótalo todo. Lo que hoy te puede parecer una tontería mañana puede ser el tema de un artículo, un producto o un servicio.

O pregunta directamente. Seguro que obtienes respuestas más que interesantes.

Aquí tienes un ejemplo:

Esta consulta la hice en varios grupos de Facebook. La verdad es que respondió bastante gente. Ahora tengo una lista de inquietudes que, en un futuro no muy lejano, se convertirán en artículos de mi blog y en temas para cursos.

Participa todo lo que puedas, no te limites solo a recopilar información.

No hace falta que estés todo el día conectada. Ten cuidado porque es muy fácil perderse en las redes sociales. Dedica un rato, el que tu creas. Eso sí, sé todo lo constante que puedas. Así se irán fijando en ti.

Todas las profesionales que yo he contratado, las he conocido en grupos de Facebook. De momento son 3, pero seguro que habrá más.

Contesta dudas y aporta información de valor: explica qué  hacer,  pero también cómo hacerlo.

Y si tienes un artículo que puede ayudar, adjunta el link. Eso no es spam. Spam es llegar, dejar el link, desaparecer y no volver a dar señales de vida never again.

No te guardes los “cómo” esperando a que te los compren o pensando que si desvelas tus secretos nadie te va a contratar.

Recuerda que las personas compramos personas, no conocimientos. Compramos historias, experiencias, vivencias…Buscamos feeling y magnetismo personal. Queremos conectar.

Conectar es la clave.

Y hasta aquí el artículo de hoy. Espero te haya gustado.

En el próximo artículo te hablaré sobre qué hacer para que lo tuyo con tu cliente sea amor a primera vista.

Gracias por haber llegado hasta aquí y, si quieres comentar, por favor ¡no te cortes! Me ayudarás un montón…

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